Aula creativa y huerta urbana
Un ecosistema en recuperación y continua transformación — ecofeminista, autogestionado y sembrado en comunidad en pleno Bogotá.
Como una oruga que se transforma, la huerta ha recorrido su propio camino de metamorfosis — este es.
Nacimos en un rincón muy especial del barrio Sosiego Sur, en la localidad de Rafael Uribe Uribe: un callejón olvidado sobre la carrera 10ª, donde antes solo se acumulaban basuras y escombros — pero que conservaba la energía vital de la antigua quebrada Albina.
Luego de poner una reja en 2018, la comunidad empezó a soñar con recuperarlo. Con el apoyo de actores locales y la Alcaldía, esos sueños comenzaron a florecer: la huerta era apenas una idea, pero su semilla ya estaba plantada. El 8 de febrero de 2021 se entregó oficialmente un espacio de 55 m² con 16 camas altas para agricultura urbana.
A medida que la huerta crecía, también lo hacía la comunidad. Las alianzas con otras colectividades, la Red Agroecológica de RUU y las voluntades vecinales hicieron posible que el corredor ambiental y cultural entre la Calle 26 sur y las Carreras 10 y 10A cobrara vida.
Con cada encuentro y cada proyecto autogestionado, el ecosistema se hizo más diverso: tomate, acelga, papa, zanahoria, caléndula, sábila, rúcula, oreganón y mucho más — incluso en sequía.
Hoy la huerta ya no es solo una huerta: es un Aula viva, un recinto creativo y respetuoso con la vida, en el que es válido sentarse a contemplar.
Como herramientas de comunicación y educación hemos creado tres fanzines ilustrados y co-creados con la comunidad — un recetario, un herbario y un boticario — que siguen naciendo cada año. Visualizar nuestro hogar como un corredor artístico y ambiental todavía requiere de muchas manos, ideas y apoyo para continuar.
Entre camas de cultivo, aves, insectos y manos que registran cada hallazgo — algunos datos curiosos de nuestras vecinas y vecinos.
No es una flor en sí, sino una hoja modificada llamada bráctea. La verdadera flor está en el centro: pequeña y blanca.
Es una de las más de 190 especies de tángaras en América. ¡Colombia alberga la mayor diversidad de estas aves en el mundo!
Thraupis episcopus debe su nombre al azul intenso de su plumaje, similar al de los famosos mosaicos cerámicos.
No es una verdura, ¡es una fruta! Y más aún: botánicamente es una baya, igual que el plátano o la uva.
En la antigua Roma se consideraba afrodisíaca. Se usaba tanto en la comida como en rituales de fertilidad.
Su nombre viene del griego kosmos: "orden" o "belleza del universo", por su forma armónica y simétrica.
Culturas indígenas de la región lo usaron para crear pelotas, calzado y recipientes impermeables, siglos antes de industrializarse.
Cultivado por los pueblos originarios de América miles de años antes de la colonización, con fines rituales y medicinales.
Tres herramientas ilustradas y co-creadas con el barrio, una cada año.

Herencia del barrio: recuperando los saberes tradicionales alrededor del alimento.
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Creación colectiva en Huerta La Chuma, aula creativa.
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Entregado junto a la Red de Bibliotecas de Bogotá.
Ver fanzine →Es un espacio público y comunitario, abierto en cada Día de Minga para sembrar, cuidar y aprender juntas. Si quieres venir por primera vez, escríbenos antes.